Microsoft ha empezado a resolver uno de los problemas más antiguos del Explorador de archivos de Windows 11. Se trata de la lentitud al borrar archivos grandes o muy fragmentados. La build experimental 26300.8935, publicada el 20 de julio, reduce el tiempo de espera al eliminar este tipo de contenido. La compañía matiza, eso sí, que la mejora solo se nota en «ciertos escenarios».
El origen del problema está en cómo NTFS gestiona el espacio libre del disco. Cuando una unidad tiene mucho espacio disponible, los archivos se escriben de forma continua. Pero ese espacio se reduce con el tiempo y se fragmenta. Archivos grandes, como discos de máquinas virtuales o bases de datos, terminan divididos en miles de fragmentos repartidos por el disco. Eso ralentiza tanto la lectura como el borrado, incluso en unidades SSD sin partes móviles.
Windows 11 carga más rápido la pestaña Inicio y ya admite gestos táctiles
Esta misma build mejora también la velocidad de carga de la pestaña Inicio del Explorador. Microsoft ya había intervenido en esta zona en junio. Aquella actualización se centró en la velocidad y en la fiabilidad de la barra de direcciones. Ahora, además, la sección de elementos recientes admite desplazamiento táctil. Esto resulta útil sobre todo en los portátiles con pantalla táctil.
Estos cambios llegan de forma gradual. Por ahora, solo los usuarios del canal experimental de Windows Insider pueden probarlos. Se suman a una lista de mejoras que Microsoft lleva meses aplicando sobre el Explorador de archivos. La compañía reconoció en marzo que esta herramienta era más lenta que su equivalente en Windows 10. El motivo es su arquitectura híbrida, que combina código moderno con partes heredadas de Win32.
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Otras piezas de este mismo esfuerzo ya han llegado en los últimos meses. Entre ellas están opciones renovadas en el menú contextual y tamaños de archivo más legibles en la vista de detalles. También se ha revisado en profundidad el buscador de Este equipo. A esa lista se suma el rediseño de la ventana de Propiedades, que sustituye la interfaz heredada de Windows 95 por un panel moderno con modo oscuro. Todas estas mejoras persiguen el mismo objetivo, a saber, que el Explorador de archivos deje de sentirse anticuado y que el usuario no tenga que recurrir a alternativas de terceros.